José Beltrán, secretario del Consejo de Vigilancia de la cooperativa de agua de El Torno SEAPAS, sostiene que a partir de los años 2005-2006 sintiendo los efectos del cambio climático y también viendo la contaminación de las aguas subterráneas, causó preocupación en Seapas sobre qué iba a pasar a futuro. Desde esa época empezaron los acercamientos con instituciones que pudieran contribuir a dar una solución a la problemática del agua. Para Beltrán, la modalidad de trabajo que empujan los ARA fue interesante y diferente para los torneños, por la virtud de ser parte integrante del proyecto y no simplemente beneficiarios. “Creo que es la parte fundamental que rescato del trabajo con los ARA, las cooperativas somos protagonistas de nuestro mismo desarrollo y de la solución de nuestros problemas. No estiramos la mano para recibir el pescado o recoger la ayuda, sino que la gestionamos y administramos junto con nuestros aliados”, puntualiza Beltrán. La realidad es que la población de usuarios de El Torno crece a niveles insospechados, y también la exigencia por el servicio de agua, producto de la migración interna. “Tenemos la segunda temporada alta de crecimiento en nuestro municipio porque la primera se dio en la década de los años 80. Como SEAPAS debíamos estar acorde a esa necesidad y tener la capacidad para poder solucionar la demanda. El crecimiento de la población nos ha obligado a optimizar nuestros recursos humanos, técnicos y financieros; y consolidarnos como una institución seria y con capacidad de resolver sus problemas”, explica Beltrán. Como fruto de este escenario, SEAPAS atiende la creciente demanda de agua a la población y también se encargó del alcantarillado de la parte urbana de El Torno capital. SEAPAS tiene 5.000 asociados, aproximadamente, que significan más de 40.0000 usuarios del servicio de agua potable, que se extienden hasta las comunidades de Santa Rita y Santa Martha.