Patricio Roque llegó al Torno en 1971 a sus 19 años, hoy con 66 años está dedicado a la agricultura y algo de ganadería. Oriundo del norte de Potosí y casado con Vicenta Taraña tienen 5 hijos, viven en Villa Imperial. Recuerda que en 1983, el río Piraí se llevó el puente Tarumá y el SEARPI declaro toda el área como zona roja, eso para nosotros fue una llamada de atención, dado que si seguían los chaqueos en las faldas del monte las lluvias iban a afectarnos negativamente sea por inundaciones o en la disminución de las mismas. Desde ese entonces los campesinos nos dimos cuenta que el bosque debía ser conservado para que el agua por un lado no hayan catástrofes y por otro no escasee.

Posteriormente los ARA llegaron a la comunidad de villa Paraíso y en un momento propicio, siendo relativamente fácil entender la idea con la que los ARA llegaron a la comunidad, “fue como un anillo al dedo”. Hoy Don Patricio es un “guardíán” de la Cuenca Alta conservando alrededor de 70 hectáreas del bosque que son las nacientes de la Quebrada León, importante para la provisión de agua de El Torno. Como incentivo por la conservación de dichas 70 hectáreas de bosque Don Patricio ha recibido insumos para refaccionar el techo de su casa. “Fue una ayuda grande y nos ha servido para que la casa este mucho mejor y ahora se ve como nuevita”. Cambió el techo y cambió su vida.

Con toda esta experiencia, la comunidad de Villa Paraiso valora más la importancia de la conservación para que no falte el agua y también aprendieron a en lo posible evitar la deforestación porque donde no hay vegetación, las lluvias pueden arrastrar tierras y sedimentos causando inundaciones y deslizamientos. Particularmente para Patricio es claro dado que la vertiente que nace en su predio en conservación es de aguas claras, a diferencia de otra quebrada aledaña que tiene aguas turbias dado que sus bosques han sufrido deforestación. Para Patricio esa es la mejor prueba de la importancia de mantener con bosque las fábricas de agua.