La historia de la Central de Cooperativas de El Torno es una historia de solidaridad, unidad, fuerza común y una visión de largo plazo, más allá de intervenciones tradicionales en las que generalmente las acciones duran lo que los proyectos duran.

Todo se inició el año 2009 después de un viaje de intercambio de experiencias al municipio de Comarapa, donde la Cooperativa de SEAPAS supo de los Acuerdos Recíprocos por Agua (ARA). “Empezamos a hacer los contactos con Fundación Natura y nos explicaron cómo funcionaba el mecanismo”, señala Renán Seas, presidente de la Central de cooperativas, que aglutina a otras seis: Limoncito, Jorochito, Tiquipaya, Tarumá, San Luis y La Angostura. La idea fue comenzar en El Torno de modo que se firmó un convenio tripartito el 2010 entre la Alcaldía torneña, SEAPAS y la Fundación Natura Bolivia que conformaron un fondo para la conservación de fábricas de agua. El bosque prioritario a conservar eran 20 mil hectáreas del Parque Nacional Amboró. “Fue un trabajo arduo y bonito a la vez porque sabemos que el agua es vida y sin ella no se puede vivir”, afirma Seas. Pero, indica también que solos no iban a llegar muy lejos, por tanto la idea con la que llego Natura hizo ver la necesidad de involucrar a otras cooperativas que pertenecen al municipio. Ése fue el origen de la Central que hoy funciona con siete cooperativas.

En la actualidad se recaudan Bs 11.000 mensuales, más o menos. “En este momento todos los usuarios aportamos Bs 1 y esa suma tiende a subir porque la población en vez de disminuir, proyecta a subir, sigue creciendo. “Entonces creo que de aquí a un año o dos, los aportantes no serán 11.000; van a ser 15.000 o tal vez 20.000”, asegura. Al final hacer que los Acuerdos Recíprocos por Agua sean sostenibles en el tiempo es la meta mayor.

El futuro para nosotros es gente de cuenca alta viniendo a la Central de cooperativas a hacer cola para ser parte de los ARA y no nosotros yendo a buscarlos, esa es nuestra visión, finaliza Renán seas.