El pulmón verde de Sudamérica — la selva tropical más extensa del planeta que regula el clima global y alberga la mayor biodiversidad del mundo.
La Amazonía boliviana es la mayor reserva de bosque tropical del país y un componente vital del bioma amazónico más grande del mundo. Sus bosques regulan el clima continental, almacenan billones de toneladas de carbono y albergan una biodiversidad sin igual.
Trabajamos junto a pueblos indígenas y comunidades campesinas del norte de La Paz, Beni y Pando para conservar este patrimonio natural, asegurando que las generaciones futuras hereden un territorio vivo y resiliente al cambio climático.
La Amazonía boliviana abarca los departamentos de Pando, Beni y norte de La Paz, una extensión continua de bosque tropical que se conecta con la Amazonía brasileña y peruana formando uno de los corredores biológicos más importantes del planeta.
Nuestra presencia se enfoca en proteger las cabeceras de cuenca, los ríos amazónicos y las comunidades que dependen del bosque para su subsistencia. Implementamos Acuerdos Recíprocos por Agua y fortalecemos la gobernanza de las áreas protegidas.
"Proteger la Amazonía es proteger el clima del planeta — un patrimonio vivo que no admite reemplazo."
Las garzas cabeza negra (Mycteria americana) son aves migratorias que dependen de humedales saludables para alimentarse, descansar y reproducirse. La conservación de estos ecosistemas garantiza la supervivencia de la especie y de cientos de animales que comparten su hábitat.