Novedades

Estudiantes de la UPSA integran funcionalidad, sostenibilidad e identidad cultural en diseños arquitectónicos para áreas protegidas

29 de enero de 2026

El trabajo de los guardianes comunitarios en territorio exige infraestructuras que fortalezcan el Sistema de Resguardo Comunitario y garanticen una presencia efectiva y sostenida en las áreas protegidas. Según Eduardo Unzueta, Coordinador del Programa de Resguardo Comunitario de Fundación Natura Bolivia, frente a amenazas como la caza furtiva, la deforestación, el ingreso no autorizado y el cambio de uso de suelo, resulta imprescindible contar con espacios que permitan una vigilancia más rigurosa para una respuesta rápida en el territorio.

En este contexto, estudiantes de Arquitectura de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA) desarrollaron propuestas de infraestructuras de monitoreo que integran funcionalidad, sostenibilidad y pertinencia cultural. Estas edificaciones facilitarán el control, la coordinación y el monitoreo entre el personal municipal y los guardianes comunitarios, fortaleciendo la gestión de los territorios.

Entre las ubicaciones propuestas destacan el Área de Manejo y Conectividad Río Parapetí Bañados del Isoso: Yande Yari, para facilitar el acceso y la movilidad de los guardianes, y el Área Natural de Manejo Integrado Municipal Bajo Paraguá, donde se prevé un puesto de control en el límite del área, siguiendo criterios estratégicos de vigilancia territorial. Las visitas de campo permitieron a los estudiantes comprender de manera directa las dinámicas del territorio, la cultura local y las necesidades de quienes trabajan en él.

El proyecto Sombra Grande, es una iniciativa de Fundación Natura Bolivia, que permitió articular la formación académica con el trabajo en territorio gracias a la colaboración de la UPSA. La directora de la fundación María Teresa Vargas, destacó el compromiso de los estudiantes y la importancia de generar espacios de formación integral con enfoque ambiental. “Estos proyectos rescatan y plasman la identidad del territorio a través de propuestas arquitectónicas funcionales y sostenibles”, señaló, enfatizando su contribución concreta a la conservación del patrimonio natural y cultural.

Durante todo el proceso, los estudiantes contaron con el acompañamiento del arquitecto Virgilio Suárez, coordinador de Proyectos de Grado de la UPSA. Para Suárez, “Sombra Grande” trasciende el ejercicio académico y se inscribe en la interacción social y el compromiso universitario. “El contacto directo con los territorios y las comunidades permite desarrollar propuestas con identidad local, uso de materiales del lugar y criterios de sostenibilidad”, explicó.

Uno de los proyectos destacados fue “Arasai”, desarrollado por Luis Eduardo Borda y su equipo, seleccionado como ganador para la región Chiquitanía. “Este proyecto me permitió abordar la arquitectura de manera consciente, integrando experiencias culturales del territorio al diseño”, afirmó el estudiante.

Luciana Fabric, otra participante, señaló que la arquitectura es una herramienta para mejorar la calidad de vida mediante espacios dignos, convicción que se reafirmó durante su participación. Junto a Aaron Williams Méndez, desarrolló la propuesta “Tekoha” para el área de Charagua. “El diseño se integra al paisaje sin generar un choque visual, permitiendo que quienes lo habitan se identifiquen con el espacio”, explicó Fabric. La propuesta incorpora elementos de la identidad cultural guaraní mediante símbolos, colores y materiales locales reinterpretados desde una perspectiva contemporánea y sostenible.

Ver todas las noticias
Seguir leyendo

Más noticias