
Por más de dos décadas, Fundación Natura Bolivia trabaja junto a comunidades para garantizar acceso al agua a más de 6 mil familias. “Garantizar acceso a agua digna para la gente” puede parecer una meta sencilla, pero representa una realidad profunda y, en muchos casos, riesgosa, señala Richard Estrada, director técnico de Fundación Natura Bolivia. Explica que acceder al agua implica reducir los largos y peligrosos recorridos que miles de familias realizan
cada día, exponiéndose a accidentes, picaduras, enfermedades y condiciones extremas. “No se trata únicamente de llevar agua a las comunidades, sino de devolver tiempo, salud y dignidad”, afirma con convicción.
Según organismos internacionales como UNICEF, alrededor de 2.200 millones de personas en el mundo aún carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura, una condición que perpetúa la pobreza y limita las oportunidades de desarrollo.
💧 90 sistemas de agua
🏡 Más de 6.000 familias se han convertido en guardianas de sus bosques.
🌱 800 mil hectáreas protegidas desde la creación del programa
Frente a ese desafío los ARA se han consolidado no solo como una estrategia para mejorar el acceso al agua, sino también como un modelo de conservación de bosques, impulsando la protección voluntaria de ecosistemas y transformando la realidad de decenas de poblaciones en Bolivia. Es así, que este modelo trasciende fronteras presentándose como una solución concreta, humana y replicable.
Este modelo amplió su alcance hacia nuevas agendas de conservación, como la protección de la Paraba Frente Roja, especie en peligro de extinción. En varios municipios, las comunidades han unido esfuerzos para resguardar sus bosques tanto por el agua como por la supervivencia de esta ave emblemática, incluso creando fondos exclusivos para su conservación.
Romina Villegas, gerente de Implementación de los ARA, destacó los avances alcanzados durante la gestión 2025 en la conservación comunitaria de bosques y la mejora del acceso al agua en Bolivia. Hoy, los ARA se consolidan como una estrategia participativa que permite a las comunidades proteger voluntariamente sus bosques para asegurar el bienestar de sus familias. “Gracias al trabajo conjunto entre municipios, cooperativas de agua y pobladores, este año llegamos a más de 50 municipios con acuerdos activos y alcanzamos 130 mil hectáreas de bosque conservado de manera voluntaria, sumando más de 80 proyectos productivos, entre ellos apicultura, fruticultura y sistemas de riego, beneficiando directamente a 80 comunidades” afirmó.
Para las familias, enfrentar el cambio climático es una realidad diaria. Los ARA les brindan la oportunidad de tomar acción directa: conservar sus fuentes de agua, fortalecer su resiliencia y asegurar este recurso vital para sus hijos.
La experiencia demuestra que los ARA funcionan. Municipios como El Torno ya los implementan de forma más autónoma, evidenciando que este mecanismo fortalece la confianza entre comunidades y autoridades, y promueve una alianza real en torno a un bien común esencial: el agua.