
Amante de la naturaleza y de la fauna silvestre, la bióloga Aidé Vargas lleva más de veinte años monitoreando la biodiversidad, especialmente mamíferos en áreas protegidas, siempre con énfasis en la conectividad ecológica y el resguardo comunitario. Hoy asume un nuevo desafío: capturar al guanaco chaqueño (Lama guanicoe) para realizar un estudio genético que permita brindar información precisa del número de individuos de Guanacos chaqueños, para poder tomar decisiones acertadas que contribuyan a la conservación de esta especie.
Consciente de los retos que implica liderar una iniciativa de tal envergadura y complejidad, Aidé no escatima esfuerzos. Su pasión la impulsa a articular alianzas con otras instituciones, coordinar equipos y planificar cada acción con precisión, convencida de que solo la colaboración puede garantizar el éxito.
El último estudio del guanaco en el Chaco boliviano registró que la población estaba críticamente reducida, con menos de 200 individuos distribuidos en grupos fragmentados y aislados. Con un equipo del Instituto de Biología Molecular de la UMSA, recolectaron muestras de heces para realizar los estudios iniciales. Los guardianes comunitarios actúan como sus ojos en el territorio, para identificar los lugares por donde transita este animal.


P. ¿Qué representa esta especie a nivel global?
R. Los guanacos forman parte de un grupo de herbívoros esenciales para mantener el equilibrio ecológico. Son indicadores de la salud del hábitat, en el chaco boliviano
P. ¿Por qué es importante conservar al guanaco?
R. Es el camélido más grande de América —puede pesar hasta 120 kilos— y cumple un papel clave en el ecosistema como gran herbívoro y presa de otros animales. A nivel cultural, es un símbolo guaraní. Su desaparición sería perder al arquitecto natural del paisaje chaqueño.
P. ¿Qué factores han acelerado esta transformación del paisaje?
R. Principalmente, la sucesión natural del bosque y, adicionalmente, la presencia de vacas que dispersan semillas de arbustos invasores, contribuyen a la arbustización. El puma es el principal depredador, suele atacar sobre todo a los juveniles, lo que frena el crecimiento poblacional de la especie.
P. ¿Cómo es su comportamiento social?
R. Viven en harenes, con un macho dominante y varias hembras. Los machos jóvenes son expulsados y quedan vulnerables, lo que provoca muchas muertes juveniles. Los adultos pueden ser agresivos: son territoriales y los machos pelean con fuerza, incluso patean como caballos.
P. ¿Qué permitirá este estudio genético?
R. Nos permitirá identificar individuos y conocer su distribución para planificar acciones concretas que mejoren la población de guanacos.
P. ¿Será necesario intervenir el terreno para recuperar su hábitat?
R. Sí, es necesario evaluar el ecosistema y restaurarlo según el nivel requerido para propiciar un hábitat idóneo, lo que permitirá mejorar las condiciones para el desarrollo y la recuperación de la especie.
P. ¿Cuál es el principal problema que enfrenta hoy el guanaco en nuestro territorio?
R. La arbustización del ecosistema, provocó la disminución de los grupos. Estos animales prefieren las áreas abiertas, y la falta de conectividad entre los claros del paisaje impide la formación de nuevos grupos, es por eso que la población se encuentra fragmentada en grupos aislados.